Pesadilla en el mar: Viking Sky
Viking Sky : Pesadilla en el mar
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Poco más de 26 horas después de haber lanzado la llamada de socorro por una avería en el motor.  Tras varias horas de pánico y una peligrosa evacuación por aire, el crucero noruego Viking Sky atracó finalmente en el puerto de Molde, en el norte de Noruega, la mitad de su pasaje y la tripulación a bordo. Este accidente ha sido una pesadilla en el mar: Viking Sky

La imagen de la embarcación de 227 metros de eslora, entrando el domingo en las tranquilas aguas del fiordo contrastaban con las de las olas de hasta 15 metros de alto y fuerte viento que azotaron la nave, la tarde del sábado, cuando quedó averiada a cinco kilómetros del litoral de Hustadvika, a unos 80 kilómetros de Molde.

Horas de pánico

“Era una situación extremadamente seria, con un enorme potencial para que hubiera muchos heridos y muertos”, señaló el Comisionado de Policía Hans Vik, jefe del Centro de Ayuda Noruego, en una conferencia de prensa. Sin embargo, apenas han registrado una veintena de heridos.

Todos los pasajeros y la tripulación están a salvo, y los pasajeros volarán a casa a partir de esta noche”

A las 16.30 horas, el Viking Sky atracó en el puerto de Molde. Todos los pasajeros y la tripulación están a salvo, y los pasajeros volarán a casa a partir de esta noche”, informó la compañía del crucero, Viking Ocean Cruises, en un comunicado, donde agradecía el trabajo de los equipos de rescate y la hospitalidad de los vecinos de la zona.

Pesadilla en el mar: Viking Sky

Pasajeros nerviosos

El fallo en el motor dejó el pasado sábado a la embarcación a merced de un fuerte oleaje y derivó en la evacuación de unas 470 personas, de una a una y en varios helicópteros de rescate, ya que se desestimó el empleo de embarcaciones debido al estado del mar. En total viajaban 1.373 personas.

A los primeros momentos de alarma, con el crucero prácticamente a la deriva, corresponden los vídeos difundidos en las redes sociales , captados por los propios pasajeros, con parte del mobiliario del crucero, sillas, mesas y plantas, saltando por los aires o deslizándose por el suelo.

A algunos pasajeros se les vinieron encima fragmentos del techo de la gran sala del crucero, otros vivieron momentos de pánico en el restaurante o en sus camarotes, mientras el agua se filtraba en el interior de la nave.

En unos mensajes se describía la situación de dramática, en otras se difundían imágenes de personas esperando ordenadamente turno para la evacuación, con los chalecos salvavidas puestos, mientras se destacaba la profesionalidad con que les atendía la tripulación.

Cuatro horas después de haberse iniciado la evacuación, apenas 112 personas habían sido ya trasladadas a tierra, puesto que en cada uno de los tres helicópteros de rescate solo podían ser rescatados grupos de entre 10 y 15 pasajeros, cada uno de ellos en situaciones de gran complejidad.

Por la noche el Viking Sky quedó anclado y siguió la lenta, pero controlada evacuación, hasta que ya en la mañana del domingo, con unas 470 personas ya en tierra, empezó a ser remolcado el crucero por otros dos barcos, a una velocidad de 7 nudos por hora, en dirección al oeste, hacia Molde. En ese momento quedó suspendido el traslado de pasajeros a tierra firme, puesto que las condiciones desaconsejaban realizar ambas maniobras -remolcado y evacuación- en paralelo.

Pesadilla en el mar: Viking Sky

Peligrosa evacuación

A media mañana del domingo, los servicios de salvamento noruego informaron de que tres de los motores del barco se habían logrado reactivar, por lo que el crucero empezó a navegar de nuevo por sí mismo.

Con el barco navegando de nuevo por sí mismo lo más prudente era esperar a que llegase a puerto, donde se había preparado un operativo de atención a los pasajeros.

Diecisiete de los evacuados tuvieron que ser hospitalizados, tres de ellos heridos de gravedad, informaron en una rueda de prensa las autoridades del municipio de Fræna, donde ya el sábado se había habilitado un pabellón de acogida desde donde se redirigió a los rescatados a distintos hoteles de la zona.

El litoral de Hustadvika, donde ocurrió la avería, es una zona compleja para la navegación, ya que son frecuentes los vientos y corrientes marinas y además su litoral está salpicado de numerosas islas y fiordos.

El barco había partido el 14 de marzo para una travesía de 14 días, desde Tromsø (norte) a Stavanger (sur), y seguir luego hasta Londres, con una tripulación de 458 personas y 915 pasajeros a bordo, la mayoría de ellos turistas británicos y estadounidenses.

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