Sailing Yatch A
El velero más caro del mundo, visto de nuevo en Cartagena
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El velero Sailing Yacht ‘A’, propiedad del empresario ruso Andry Melnichenko ha sido visto recientemente de nuevo en Cartagena,  donde suele acudir para realizar tareas de mantenimiento en el astillero. Tuvimos la ocasión de verlo y hacerle fotos, que podeis ver en éste artículo.
El velero más caro del mundo, visto de nuevo en Cartagena

Se trata de un yate a motor asistido de vela construido en Kiel (Alemania) por Nobiskrug. Se propulsa a través un motor híbrido de velocidad variable con dos propulsores de eje lineal controlables y está asistido a vela por un aparejo de tres mástiles. El diseño exterior y el interiorismo son obra de Philippe Starck. Los mástiles giratorios de fibra de carbono autoportantes fueron fabricados por Magma Structures en Trafalgar Wharf (Portsmouth); los enrolladores de la botavara los hizo Future Fibres (Valencia). El casco tiene un puesto de observación bajo el agua, con un cristal de 30 cm de grosor.

Los casi 143 metros de eslora por 25 de manga de su casco están construidos en acero, mientras que su superestructura está formada de materiales compuestos reforzados con fibra de carbono.

Nada sobresale de la superestructura más allá de los tres grandes mástiles: ni equipos de cubierta, ni candeleros, ni el ancla, todo ello está escondido bajo escotillas a ras con las cubiertas o los costados.

El velero más caro del mundo, visto de nuevo en Cartagena

Este velero puede alcanzar los 16 nudos de velocidad de crucero y los 21 de velocidad máxima y dispone de una autonomía de 5.300 millas náuticas. Para ello cuenta con un sistema de propulsión diésel eléctrico formado por dos generadores diésel de 3.600 kW y dos motores eléctricos de 4.300 kW accionados por cuatro generadores de 2.800 kW cada uno, que se combinan para hacer girar las dos hélices de cinco palas de paso variable con las que está equipado el barco.

El velero más caro del mundo, visto de nuevo en Cartagena

Los tres grandes mástiles, de 90 metros de alto, son unas de las estructuras construidas en fibra de carbono más grandes del mundo, y son capaces de soportar los 3.700 metros cuadrados de superficie vélica del buque. Se usaron en su construcción 370 capas de fibra para dar forma a cada una de las cuatro secciones que componen los palos (inferior, superior, babor y estribor). En su interior hay toda una red de sensores de fibra óptica que recogen información utilizada después para el mantenimiento basado en la condición y la optimización del uso de las velas.

El velero más caro del mundo, visto de nuevo en Cartagena